No es un secreto que para dedicarse al ballet clásico es indispensable sentir pasión por la danza y el arte en sí. Sin embargo, el tiempo que un bailarín dedica al fortalecimiento y el moldeamiento de sus pies es un factor clave si se desea mejorar la técnica personal al bailar, pues se trata de partes del cuerpo cuya correcta utilización, en conjunto con otra serie de requerimientos, definirá gran parte de la calidad del artista.
A continuación se presentan varios ejercicios útiles para el trabajo de los pies de bailarín, específicamente del empeine y el arco.
La colocación eficaz de una zapatilla de punta es sumamente importante para una
bailarina y forma parte de los conocimientos básicos que tiene que poseer antes
de pararse y bailar. Un error en dicho procedimiento podría ocasionarle un
accidente o lesión grave que perjudicaría su condición física y, por
consiguiente, su desempeño artístico.
Por todo lo mencionado anteriormente, a continuación, se presentará la manera adecuada de protegerse los pies y de colocarse dichas zapatillas antes de llevar a cabo algún tipo de movimiento en puntas.
Paso
1: Con el fin de evitar molestias causadas por el roce interno con la punta
de la zapatilla, se colocan los protectores
especiales para el dedo gordo del pie.
Paso
2: Se ponen las plumillas por
encima de las medias.Las mismas
protegen los dedos del pie en su totalidad y evitan que la bailarina se lastime al pararse en puntas. Una plumilla puede
estar hecha de diferentes mariales, como por ejemplo: gel, goma espuma
especial, silicón, etc.
Paso
3: Se introducen las zapatillas.
Paso
4: Se ajustan los cordones que
la zapatilla posee, lo cual, permitirá que esta quede lo suficientemente
apretada como para que la bailarina se sienta cómoda.
Paso
5: Se realiza un pequeño lazo
con los cordones anteriormente mencionados.
Paso
6: El lazo debe introducirse por dentro de la zapatilla para impedir
accidentes y por cuestiones de estética.
Paso
7: Para comenzar a amarrar las zapatillas, se toman sus cintas y se cruzan por el empeine del
pie.
Paso
8: Las cintas se llevan hacia atrás, cruzándolas a la altura del tobillo.
Luego, se cruzan nuevamente por delante.
Paso
9: Por último, las cintas se llevan hacia atrás y se anudan. Es importante
resaltar que el nudo no debe estar ni muy apretado ni muy suelto porque ambas
situaciones podrían causarle lesiones a la bailarina.
Paso
10: La bailarina ya está lista para realizar cualquier movimiento en
puntas.